El rey Midas - Anónimo

Había una vez un rey muy bueno que se llamaba Midas. Sólo que tenía un defecto: quería tener para él todo el oro del mundo. Un día el rey Midas le hizo un favor a un dios.

El dios le dijo:

—Lo que me pidas te lo concederé.

—Quiero que se convierta en oro todo lo que toque —dijo Midas.

—¡Qué deseo más tonto, Midas! Eso puede traerte problemas. Piénsalo, Midas, piénsalo.

—Eso es lo único que quiero.

—Así sea, pues —dijo el dios.

Y fueron convirtiéndose en oro los vestidos que llevaba Midas, una rama que tocó, las puertas de su casa. Hasta el perro que salió a saludarlo se convirtió en una estatua de oro.

Y Midas comenzó a preocuparse. Lo más grave fue que cuando quiso comer; todos los alimentos se volvieron de oro.

Entonces Midas no aguantó más. Salió corriendo espantado en busca del dios.

—Te lo dije, Midas —dijo el dios—, te lo dije. Pero ahora no puedo librarte del don que te di. Ve al río y métete al agua. Si al salir del río no eres libre, ya no tendrás remedio.

Midas corrió hasta el río y se hundió en sus aguas.

Así estuvo un buen rato. Luego salió con bastante miedo. Las ramas del árbol que tocó adrede, siguieron verdes y frescas. ¡Midas era libre!

Desde entonces el rey vivió en una choza que él mismo construyó en el bosque. Y ahí murió tranquilo como el campesino más humilde.


Título: El rey Midas
Autor: Anónimo

Sinopsis:

En la mitología griega, Midas era rey de Frigia, e hijo de Gordias. Por su hospitalidad con Sileno, Dioniso le otorgó el poder de convertir en oro todo cuanto tocara. Viendo que no podía comer los alimentos que a su contacto quedaban transformados en dicho metal, pidió al dios que le liberara de su don, para lo cual tuvo que bañarse en el río Pactolo, que desde entonces contuvo arenas auríferas. Actualmente y especialmente en ambientes periodísticos, se utiliza la expresión Rey Midas para referirse a empresarios, artistas o personas de éxito, siguiendo la leyenda.


6 Opiniones

Ardilla Roja dijo...

Buenas noches Hadas.

He querido pasar por vuestro bosque mágico un ratito antes de retirarme a dormir. Mañana descanso del mundo bloguero. Ya lo había decidido ayer y he programado esta misma mañana, en un ratito que los peques me han dejado libre, la entrada para que avise de mi ausencia el miércoles. Bien parece que las ardillas presentimos las cosas porque hace unas horas me ha llamado mi hermana, una humana a la que adoro, contándome que mi abuela ya se ha marchado. Se ha ido poquito a poco y sin quejarse, como la valiente que siempre fue. En fin, no son cosas para contarle a las hadas, pero quiero que sepáis, que pasar por aquí me reconforta. Me devuelve a la niñez, cuando las cosas eran mucho menos complicadas. Os quiero haditas.

Ya sabéis, los miércoles Ardilla Roja descansa de sus tareas blogueras, aunque el árbol siempre está abierto, por si quieres cotillear ;)
Besos

18 de marzo de 2009, 0:51
Hada de los tiempos dijo...

Me alegro, ardillita, de que te sientas bien paseando con el bosque, y nos quieras. Eso mismo nos sucede a las hadas, y a mí especialmente; disfruto mucho con tu compañía. Los días que paseamos juntas por el bosque, son días inolvidables. Y en este momento, estoy contigo, yo y todos los seres de bosque. ¡Te queremos un montón! ¡Muchos cariños, cielo!

18 de marzo de 2009, 4:57
Anónimo dijo...

Una cosa el cuento del rey Midas no lo escribió Charles Perrault?

3 de mayo de 2012, 11:51
Hada de los tiempos dijo...

De un mismo cuento pueden haber muchas versiones y diferentes autores, como se explica aquí

3 de mayo de 2012, 13:08
Anónimo dijo...

me encanto este cuento eslo maximo es el mejor felisito la tecnologia

19 de mayo de 2012, 18:32
Anónimo dijo...

deberia estar todo el cuento de el rey midas
aburridoooooooooooooooooooooooooooooooooo¡bye!

21 de junio de 2012, 1:07

¿Qué puntuación le darías? Da tu opinión y sabremos cuáles son los mejores cuentos de hadas de todos los tiempos.