Siglo XIX

La historiografía considera al siglo XIX como el comienzo definitivo de la Edad Contemporánea. El adjetivo para referirse a las cosas de este siglo o relacionadas con él es decimonónico pero su uso es, habitualmente, en forma despectiva para referirse a lo caduco.

La característica fundamental son sus fuertes cambios. Cambios anunciados y gestados en el pasado pero que se efectuarían, de hecho, en el siglo. Cambios en todos los ámbitos de la vida y el conocimiento. Revoluciones de todas las índoles tendrían su lugar. La ciencia y la economía se retroalimentarían, el término «científico», acuñado en 1833 por William Whewell, sería parte fundamental del lenguaje de la época; la economía sufriría dos fuertes revoluciones industriales, la primera acaecida entre 1750 y 1840, y la segunda entre 1880 y 1914. En política, las nuevas ideas del anterior siglo sentarían las bases para las revoluciones burguesas, revoluciones que se explayarían por el mundo mediante el imperialismo y buscaría alianza con el movimiento obrero al que, para evitar su triunfo, le cederían el sufragio universal; en filosofía, surgirían los principios de la mayor parte de las corrientes de pensamiento contemporáneas, corrientes como el idealismo absoluto, el materialismo dialéctico, el nihilismo y el nacionalismo; el arte demoraría en iniciar el proceso de vanguardización pero quedaría cimentado en movimientos como el impresionismo.

El siglo XIX tuvo también una importacia crucial para el establecimiento definitivo del cuento como género literario. Además de ser el medio de expresión preferido por el romanticismo, y de pertenecer a este periodo el más afamado autor de cuentos de hadas, Andersen, también una obra recién llegada a Europa inspiró toda una época, Las mil y una noches.

Esta obra causó gran impacto en Occidente en el siglo XIX, una época en que las metrópolis impulsaban las expediciones e investigaciones geográficas y de culturas exóticas.

4 Opiniones

Horus dijo...
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Horus dijo...

Gran revolución la de este siglo, sobre todo teniendo en cuenta la escasa progresión que tuvo el cuento en el siglo XVIII con tan pocos autores. Sin duda, el romanticismo y el amor por las tradiciones populares que trajo este movimiento, contribuyó notablemente a su desarrollo, lo cual es todo una alegría para los amantes del género.

Aunque no son "cuentos de hadas", también estuvieron otros autores como Poe, Rubén Darío, Balzac, Gogol... Gran siglo el XIX.

9 de febrero de 2009, 13:22
Max dijo...

Debo de ser muy torpe porque no encuentro como dejar un comentario en Dioses de Egipto, hoy pude unirme como seguidor aunque hace ya tiempo que lo enlacé a Eterno Crepuscular.
Sin enrollarme más, que tiene premios en antigua para recoger, Egipto me fascina.
Confieso que los blog que lleváis y los temas que tocáis me apasionan.
Maravilla de Hadas.

1 de marzo de 2009, 20:44
Hada de los tiempos dijo...

¡¡¡Hola Max!!! jajaja, ¡¡¡qué vas a ser torpe!!! Horus es un viejo amigo de las hadas, pero también un poco remolón. A mí también me pasó lo mismo y cuando se lo comenté, me dijo que no quería estar demasiado pendiente de él, así que los tiene deshabilitados. A ver si me acuerdo de decírselo cuando se pase por el Bosque.

¡¡¡Gracias por el elogio, Max!!! Tú también cuidas mucho los tuyos. Son muy bonitos. ¡¡¡Muchos besitos!!!

1 de marzo de 2009, 21:24

¿Qué puntuación le darías? Da tu opinión y sabremos cuáles son los mejores cuentos de hadas de todos los tiempos.